Cigarrita del maíz

Cigarrita del maíz: 

Controles se sostienen en monitoreo constante y oportunas aplicaciones

El maíz zafriña en cada año se enfrenta a innumerables situaciones adversas, tanto abióticas como bióticas, razón por la cual muchos productores siempre toman con pinzas el hecho de llevar adelante un plan de inversión en este importante cultivo de entrezafra. La amenaza más resaltante que se ha presentado, además de los factores climáticos que siempre exponen a este cultivo a limitaciones para expresar su productividad máxima, es la cigarrita (Dalbulus maidis), una plaga que afecta al maíz. 

Según la literatura, la cigarrita es un insecto pequeño, de ciclo corto y alto potencial de multiplicación, ya que una hembra puede colocar hasta 500 huevos. Completa su ciclo en 25 días, aunque en años más cálidos lo hace en 20. Si bien este comportamiento es altamente complicado de manejar, no es la cantidad lo que preocupa, sino el hecho de que es el vector que trasmite la enfermedad tanto en una planta enferma como sana.
Evaluando la situación de campo de los productores, el equipo de Productiva se trasladó hasta la región de Naranjal, Alto Paraná, para conocer el trabajo que viene desarrollando el productor Paulo Marcarini, quien atendió gentilmente las consultas realizadas en torno a esta plaga que pone en jaque a las parcelas de maíz zafriña de Paraguay. 

Monitoreo 

El factor fundamental para iniciar un buen control de la cigarrita es el monitoreo constante. El productor consideró que la principal problemática que enfrenta, actualmente, es la presión de esta plaga. Acotó que el trabajo preventivo consiste en el monitoreo, que es la herramienta más certera porque los efectos del ataque recién se presentan en los periodos finales del ciclo productivo del cereal. “El problema viene después, por eso debemos estar atentos. Y si es necesario, se debe realizar el control tempranero, de forma preventiva”, indicó. Esta es una plaga que rápidamente se repone. Entonces, Marcarini explicó que si uno hace la aplicación y como la mayoría de los productos no tiene mucha residualidad para controlarla, dos a tres días después va a volver a tener presión en el cultivo, por eso habla del monitoreo constante. 

Manejo 

Para el manejo efectivo están realizando rotación de principios activos, utilizando piretroides y neonicotinoides, además de pruebas con productos biológicos. Indicó que a veces uno realiza la aplicación y puede pasar entre siete y ocho días para la siguiente pulverización, pero es necesario realizar ese monitoreo cada dos o tres días para determinar la fumigación de los defensivos agrícolas. “El monitoreo periódico de dos a tres días nos brinda mayor seguridad, porque algunos piensan que al hacer una aplicación ya es seguro que no va a tener afecciones, pero de repente vuelve en 10 días a su chacra y se encuentra con una fuerte presión, porque la cigarrita está bien profunda dentro de los materiales”, manifestó. Resaltó que esta plaga del maíz se destaca por su rápida reproducción. “Cuando uno controla hoy no encuentra nada, pero mañana puede tener varios individuos. Sabemos que es una plaga bien complicada de manejar. El año pasado tuvimos muchos problemas con ella, por eso este año estamos muy atentos para controlarla. En la campaña pasada tuvimos serios problemas que nos hicieron perder muchos kilos de rendimiento”, lamentó. Mencionó que, generalmente, el daño se presenta en el periodo final del cultivo, ya que al inicio es bastante complicado identificar los síntomas de la plaga. Acotó que este insecto inyecta un virus a la planta que permanece allí hasta contaminarla totalmente. Además de la cigarrita, el productor indicó que las chinches siguen siendo otra pesadilla para los agricultores, al igual que las orugas; sin embargo, para este complejo de plagas existen más herramientas para combatirlas, lo que no ocurre con la cigarrita y las chinches, que poseen soluciones limitadas. “Para la cigarrita, chinche u oruga el productor debe estar atento para controlarlas, porque en cualquiera de los casos tiene efectos nocivos para el cultivo y, en consecuencia, en la productividad del maíz”, resaltó.

Herramientas 

A su vez, el Ing. Agr. Miguel Thompson, asesor de negocios de Bayer CropScience para la región sur de Paraguay, acompañó la visita al establecimiento de Paulo Marcarini, en donde expuso un posible manejo, la sintomatología de la plaga y las posibles herramientas que podrían ayudar a mitigar este mal. El profesional expresó que la recomendación de la empresa es realizar aplicaciones con intervalos de 5 a 10 días, dependiendo de la presión de la plaga en el cultivo, ya sea de su aparición o de la cantidad de población en el cultivo. Hizo hincapié en que se tendrán manejos mucho más eficientes en caso de realizar cuidados preventivos desde temprano, con aplicaciones que pueden ser con intervalos de 7 a 10 días, dependiendo siempre de la población, pero si se ingresa más tarde, los intérvalos de aplicación podrían ser más cortos, en caso de existir daño o poblaciones más altas. “El productor va a ingresar con menor intérvalo de tiempo para reducir el daño que pudiera existir en el cultivo. Por eso es fundamental el monitoreo que realice en la parcela”, expresó.

Sintomatología 

La cigarrita es una plaga, es el vehículo que trasmite virus. La sintomatología principal que se observa es el rayado clorótico en la hoja del maíz, que se observa a simple vista. “Es su principal síntoma. Allí se observa una virosis en la hoja que se genera a causa de la intervención de la cigarrita en estos cultivos”, expresó. La aparición de la plaga en el cultivo puede ocasionar enanismo y pérdida de plantas por metro lineal, pero el daño principal se observa en el estadio reproductivo, cuando las enfermedades toman mayor preponderancia y causan una reducción de rendimiento de entre 30 y 40 %, en casos severos. Considerando que es una plaga complicada de manejar, instó a los productores a realizar controles iniciales de maíz, incluso entre los 8 a 15 días de germinación, aunque debe prevalecer el monitoreo. “Una vez instalada la plaga en ese periodo inicial, el productor deberá hacer aplicaciones de entre 5 a 10 días, dependiendo de la población o presión de cigarrita que se tenga”, indicó. Como herramienta química de control, Bayer recomienda el uso de Solomon, un insecticida recientemente lanzado al mercado, a base de betacyflutrina e imidacloprid. El producto cuenta con la tecnología O-teq, que le confiere una mayor eficiencia sobre el área de control. Este producto se posiciona para la realización de aplicaciones tempraneras, inclusive desde la germinación del cultivo de maíz. Además, el ingeniero agrónomo recomendó la rotación de los ingredientes activos con el fin de otorgar mayor efectividad y residualidad, además de menores posibilidades de resistencia de esta plaga. Indicó, por último, que es importante recordar que la cigarrita posee una alta capacidad de reproducción y tiene un ciclo biológico rápido, por lo tanto, el productor no puede atrasarse en las medidas de control porque, de lo contrario, puede tener importantes pérdidas.


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